miércoles, 8 de mayo de 2013
Así es.
Las mujeres, lindas o feas, flacas o gordas, con tetas o sin ellas. Todas las mujeres sufrimos día a día comentarios de hombres. En la calle, en la parada del colectivo, en el colectivo, en el subte, en un bar, en un boliche, en todos lados. En todos lados escuchamos "hola bebe que linda que sos", "mamita te llevo?" o directamente "te chupo todas las tetas".
Y así vamos por la vida, acostumbradas a salir con los tacos en la cartera para ponértelos cuando llegas a destino "para que no te digan nada por la calle", a tomar un taxi creyendo que es lo más seguro y darte cuenta que el taxista es pajero igual que todos los que están sueltos y que es aún más peligroso. Y así vamos... con miedo a usar minifaldas para no provocar, a no usar calzas con algo corto porque es de putona y "qué me van a decir".
Las mujeres vivimos día a día algo que los hombres claramente NO viven ni van a vivir nunca. No hay distinción de edad, pueden ser tus abuelos pero el pajero siempre te va a mirar, van a venir los linyeras a olerte el pelo o los obreros te gritan cosas desde la construcción y vos tenes que andar así, como si nada hubiera pasado, con cara de poker y sin responder nada, porque puede ser peor, porque no sabés cómo va a reaccionar ese tipo y porque te la tenes que comer doblada. Y sí, ya sabes como va a reaccionar ese tipo, porque ya reaccionó con su piropo de mal gusto y evidentemente o se clava una paja adelante tuyo, o te grita malcogida o te secuestra. Yo que sé.
Es así nomas. Hay que fumársela Así estamos, preocupándonos por un sketch de Francella y Julieta Prandi de hace 12 años, pero viviendo con miedo por la calle.
lunes, 21 de enero de 2013
El Winnie Pooh
Lo que me pasa a veces es si no sé si escribí algunas cosas acá alguna vez o no. O tal vez me olvido de las cosas que invento o inventé y soy bastante vaga para ponerme a revisar archivos. Trataré de no repetirme.
¿Te acordás cuando abrió facebook?, cuando ponías de estados solo frases de canciones, en español, en inglés... bueno, así. Esta tradición quedó del fotolog, cuando una publicaba fotos con frases abajo. Después el tiempo hizo que el facebook sea un arma mortal para poner ideas, hacer publicidad, publicar fotos, videos y revisar cuentas ajenas.
Ahora, volviendo al fotolog, había dos tipos: el grasún, y el cool. El flog cool, subía fotos inéditas, fotos de bandas, fotos blanco y negro y frases de libros cool que capaz nunca leyó el flogger en su vida pero igualmente lo postea.
Y ¿viste cuando te cruzás a alguien del cual sabés algo muy íntimo, algún secreto o algo que nadie se imaginaría?. ¿Cómo reaccionás frente aquel señor que te tiró onda alguna vez y ahora se te hace el amigo? ¿cómo hacés frente a la conocida con la que tomaste unos tequilas y tuviste que llevar a la casa pero ella no lo recuerda?.
Cuestión es que me crucé con una chica de la que sé algo que esconde. Lo ví una vez y no pude olvidarlo: tiene tatuado un Winnie Pooh de Boca. La cuestión no es tanto el osito, sino que sea de un cuadro. Ah! y además, el personaje no estaba tatuado ni en el brazo, ni en una pierna, ni en la espalda: está en una teta. Real. Increíble pero cierto. Cuando cualquiera puede pensar que eso se da en cualquier watchiturra del conurbano, no. Me la crucé y la ví muy cool, muy progre, muy palermo.
Obviamente no la saludé ni nada, son esas cosas que una sabe sin querer, de conocidos o de verlo sin querer. Pero no pude evitar pensar en eso. Yo por ejemplo, tengo un tatuaje del ojo de horus que me hice porque bailaba arabe, no reniego de ello, fue hace muchos años, y creo que es de bastante mejor gusto que un winnie pooh. Ojo, no por Winnie, con el cual me saqué una foto en mi último viaje a disney pero bueno, no hace falta aclarar más.
Y te lo digo, mostrá tu pecho progre y kirchnerista pero no te hagás la cool, no reniegues de tu pasado, querida. Y si lees esto o te lo hacen leer, espero que no te tapes el tattoo y que disfrutes de tu lado bizarro y tumbero, my love.
¿Te acordás cuando abrió facebook?, cuando ponías de estados solo frases de canciones, en español, en inglés... bueno, así. Esta tradición quedó del fotolog, cuando una publicaba fotos con frases abajo. Después el tiempo hizo que el facebook sea un arma mortal para poner ideas, hacer publicidad, publicar fotos, videos y revisar cuentas ajenas.
Ahora, volviendo al fotolog, había dos tipos: el grasún, y el cool. El flog cool, subía fotos inéditas, fotos de bandas, fotos blanco y negro y frases de libros cool que capaz nunca leyó el flogger en su vida pero igualmente lo postea.
Y ¿viste cuando te cruzás a alguien del cual sabés algo muy íntimo, algún secreto o algo que nadie se imaginaría?. ¿Cómo reaccionás frente aquel señor que te tiró onda alguna vez y ahora se te hace el amigo? ¿cómo hacés frente a la conocida con la que tomaste unos tequilas y tuviste que llevar a la casa pero ella no lo recuerda?.
Cuestión es que me crucé con una chica de la que sé algo que esconde. Lo ví una vez y no pude olvidarlo: tiene tatuado un Winnie Pooh de Boca. La cuestión no es tanto el osito, sino que sea de un cuadro. Ah! y además, el personaje no estaba tatuado ni en el brazo, ni en una pierna, ni en la espalda: está en una teta. Real. Increíble pero cierto. Cuando cualquiera puede pensar que eso se da en cualquier watchiturra del conurbano, no. Me la crucé y la ví muy cool, muy progre, muy palermo.
Obviamente no la saludé ni nada, son esas cosas que una sabe sin querer, de conocidos o de verlo sin querer. Pero no pude evitar pensar en eso. Yo por ejemplo, tengo un tatuaje del ojo de horus que me hice porque bailaba arabe, no reniego de ello, fue hace muchos años, y creo que es de bastante mejor gusto que un winnie pooh. Ojo, no por Winnie, con el cual me saqué una foto en mi último viaje a disney pero bueno, no hace falta aclarar más.
Y te lo digo, mostrá tu pecho progre y kirchnerista pero no te hagás la cool, no reniegues de tu pasado, querida. Y si lees esto o te lo hacen leer, espero que no te tapes el tattoo y que disfrutes de tu lado bizarro y tumbero, my love.
miércoles, 16 de enero de 2013
Tremendas
Las mujeres somos tremendas. Solas y en conjunto. Caminando por la calle o en la cama. Las mujeres somos histéricas, locas, celosas, sensibles y sobre todo, tienen pocos códigos. No es casualidad que cuando un grupo de mujeres se junta uno de los tópicos es sacarle el cuero a una que no está presente, o a otra que se robó el chongo de una, o simplemente a esa modelo de la revista. Las mujeres nos vestimos, para otras mujeres. Adelgazamos, para otras mujeres. Nos teñimos, adivinen para quién?, sí, para otras mujeres!. Este acto casi lésbico de querer estar mejor para que nos vea la otra. Que nos importe un ovario si nuestro novio, concubino, marido o chongo nos vea mejores, sino que ella, esa, y todas nos envidie tanto hasta reventar. La batalla interminable a ver quién es la más linda, la más flaca, la más diosa. Quién tiene el mejor auto, la mejor cartera, el mejor hombre. Todo es válido en esta batalla de las mujeres. Todo es válido para decir "acá estoy yo".
¿Superficial?, sí, un montón. Dejamos la huella digital, marcamos el territorio para que nadie toque esto que es mío. Hacemos escenas donde no debería haberlas y generamos problemas donde no los hay. Nos hacemos la cabeza con el más mínimo movimiento que vemos en facebook y revisamos celulares, carteras, cartas. No nos para ni el calor ni el frío. Ni la gripe ni la malaria. No tenemos códigos señores, a ver cuándo lo aprenden. Desde que ustedes están con nosotras, las mujeres, su vida ya no tiene sentido más que nosotras. Desde ese día olvidense de todo su entorno, somos saboteadoras de fiestas, de amigos. Si no nos gusta no hay vuelta atrás. Somos invasoras. Invadimos la intimidad, no dejamos que miren fútbol y tampoco que se hagan la paja tranquilos.
Las mujeres somos todo eso y más. Y soportamos. Las mujeres soportan.
Soportamos día a día los piropos por la calle. Esos piropos que a veces te levantan la autoestima y que a veces te dan miedo. Esas escenas de hombres que se te acercan y te huelen o te respiran en la mitad de la 9 de julio. Soportamos una sociedad en donde si no sos linda no sos nadie. Una sociedad sucia y un marido que camina de la mano con vos y de refilón mira un culo. Soportamos las puteadas "soloporsermujer" que ligamos mientas manejamos. Soportamos que nos pidan pagar la mitad del telo. Soportamos desde chiquitas que los nenes nos tiren del pelo. Soportamos aguantar el llanto en una película romántica. Soportamos esperar el primer "te amo". Soportamos esperar el anillo de compromiso. Soportamos la nueva moda de las plataformas. Soportamos a otras minas, minas malas, minas buenas, fantasmas, ex's, amigas y suegras. Soportamos la menstruación, el parto y la depilación, esos tres clichés que tanto se leen en las revistas que amamos consumir. Soportamos la dominación en el sexo, soportamos que nos caguen a palos a nosotras o a amigas, o a otras mujeres, que son como hermanas simplemente por el hecho de ser del mismo sexo. Soportamos casos como el de Marita Verón. Soportamos chiflidos de linyeras y cartoneros mientras sacamos los papelitos de prostíbulos de el microcentro. Soportamos estrías, celulitis, tacos, hijos y la cuenta gigante de ser mujer.
Así que no está tan mal que ellos soporten que somos tremendas.
martes, 9 de octubre de 2012
Neutral.
Me gustaría tener un barco de color rosado y viajar vestida de marinera por algunos puertos exóticos. Quiero tener pesos para poder cambiar dólares y comprarme un millón de golosinas yankees.
Tener un perrito chiquito redondo y peludo. Tener ganas de saludar a aquellos que en realidad no tengo tantas ganas de saludar.
De tener un libro que me diga cómo hacer las cosas pero no para leerlo sino para saber que está ahí, como una especie de manual.
Ganas de no llorar por todo sin sentido, ganas de tener ganas de ir al gimnasio más seguido.
Tengo ganas de tener una cartera fucsia para las primaveras y los inviernos. Ganas de llorar y que no me duela la cabeza.
Ganas de que las cosas con algunas personas cambien y que otras se queden así. Ganas de una montaña rusa, de un chocolate light.
Ganas de hacer un musical y no tener inspiración para hacerlo. Letras que me faltan y que las palabras que no aparecen aparezcan pronto.
Y a veces de pedir perdón y que me lo pidan. De no escuchar a mi cabeza y escucharla igual. De darme cuenta por qué me pasa lo que me pasa y por qué no me pasa lo que no me pasa. De ser sincera conmigo como lo soy con otros.
De estar bien, de estar mal y de no estar neutral. Porque lo neutral hace mal.
Tener un perrito chiquito redondo y peludo. Tener ganas de saludar a aquellos que en realidad no tengo tantas ganas de saludar.
De tener un libro que me diga cómo hacer las cosas pero no para leerlo sino para saber que está ahí, como una especie de manual.
Ganas de no llorar por todo sin sentido, ganas de tener ganas de ir al gimnasio más seguido.
Tengo ganas de tener una cartera fucsia para las primaveras y los inviernos. Ganas de llorar y que no me duela la cabeza.
Ganas de que las cosas con algunas personas cambien y que otras se queden así. Ganas de una montaña rusa, de un chocolate light.
Ganas de hacer un musical y no tener inspiración para hacerlo. Letras que me faltan y que las palabras que no aparecen aparezcan pronto.
Y a veces de pedir perdón y que me lo pidan. De no escuchar a mi cabeza y escucharla igual. De darme cuenta por qué me pasa lo que me pasa y por qué no me pasa lo que no me pasa. De ser sincera conmigo como lo soy con otros.
De estar bien, de estar mal y de no estar neutral. Porque lo neutral hace mal.
jueves, 13 de septiembre de 2012
fonduta di cioccolato
En los primeros "cumplemes" que tuve con mi novio, tirábamos la casa por la ventana. Lo seguimos haciendo claro, para no perder la costumbre y la pasión, pero tal vez con menos presupuesto.
Ya les he contado que yo no limpiaba ni cocinaba nada, cuando digo nada es nada, nada de nada, cero. En este post se habla un poco de eso. Temía entrar a la cocina, temía prender el horno, la hornalla, temía salir volando por los aires al encender un fósforo. Lo odiaba.
Pero como era un cumplemes y venía tan mal acostumbrada de que él me cocinara o de el delivery, que decidí llamar unas amigas para que me ayuden con una super picada que obviamente diría que yo sola preparé. Pedí prestada una fonduetera o fonduecera (o como mierda se llame, eso para hacer fondue), para hacer un rico fondue de chocolate en el que mojaríamos frutillas y bananitas y tal vez tiraríamos por nuestros cuerpos desnudos cual Te mataré Ramírez y luego degustaríamos el chocolate aguila en el cuerpo del otro para refugiarnos en la pasión del aniversario.
Esto no pasó. No. Cuando te dicen que pongas "un poquito de" alcohol para encender la mecha y que quede encendida para calentar el chocolate que está en la cacerolita, (una cosa así para los que no tienen ni puta idea de lo que hablo). Mi novio creyó que con ese "poquito de" no alcanzaba, así que decidió tirar una gran cantidad de alcohol que se derramó sin querer en la bella mesa de madera, que al encenderlo provocó una llamarada en el mecherito y EN LA MESA DE MADERA!. Gritos y desesperación de quemarnos vivos, pudimos (
Lejos quedó la idea de lamernos sensualmente el postre, lejos quedaron las frutillitas y bananitas, cerca quedó mi miedo de prender un fósforo y cerca quedó que casi nos quemamos vivos.
Pero bueno... cumplimos un mes a la luz de una fogata...
lunes, 23 de julio de 2012
Bombacha veloz.
Tengo un millón de bombachas. Miles, muchas, un montón. En su mayoría de Victoria's Secret, osea que duran. Tengo algunas hace varios años. Algunas rotas, para ir a depilarme o para cuando me indispongo. Algunas para ocasiones especiales conmigo misma y con mi novio, estas últimas generalmente son incómodas. Tengo las cómodas para todos los días y las cómodas-lindas para algunos días con poca autoestima. También están esas que guardo porque algún que otro recuerdo me traen: la rosa que me regalaron para aquella noche buena, esa que usé y vió la primera vez con mi novio y esa que era la última de vidriera y ahora es mía. Las hay con volados, corazones, inscripciones, PINK y mensajes subliminales.
Los hombres no tienen mil calzoncillos. Tampoco tienen uno para cada ocasión, si tienen 3 o 4 es mucho y ni-en-pedo se lo cambian todos los días. Ahora sí: el que usa boxer no usa slip y el que usa slip no usa boxer, es ley. Yo soy de usar culottes y vedetinas, pero una tanga de vez en cuando me mando. Ellos no. El calzón del mismo estilo, aunque tenga que usar siempre el mismo.
Y para cerrar y volviendo al tema de mis mil chabombas a punto de explotar del segundo cajón:
¿Por qué no les puedo decir adiós?. ¿Por qué critico a mi novio por tener 4 calzones y yo guardo bombachas de hace muchos años?. ¿Por qué sigo comprandolas?. ¿Por qué no puedo reciclarlas, hacerlas repasador o pañuelo y liberar espacio en la cajonera?.
No sé quién dijo que la mujer madura primero que el hombre... comparando el clásico slip/boxer bordo, verde o azul que seguro habita en sus hogares, aseguro que en nuestro cajón está lleno de vedetinas con dibujitos, puntillitas y colores, como a los 4 o 5 años.
miércoles, 18 de julio de 2012
Dancing with the ass
Para mí esa Andrea Rincón tiene el culo operado, bueno... las tetas ni hablar, es obvio. Ay pero esta otra le quedó para el culo la estirada en la cara. Sí si... tendrá un re lomo pero la verdad que es un cuco, grasa total. Yo no entiendo realmente qué es lo que le ven a estas minas, obvio que el cuerpo escultural que tienen pero en la cabeza no tienen nada, cero. No se dan cuenta que las está re bardeando el conductor?? Se están rebajando!, es una vergüenza que una mujer se deje tratar de esa manera, es como un insulto constante que les enfoquen el orto todo el tiempo o las lolas o que el chabón las toquetee tanto!.
Osea, a ver, no es de envidiosa ni nada, pero cualquiera tiene ese cuerpo si tenes la guita como para hacerte electrodos, inyectarte cosas, operarte toda... así yo también estoy diosa... OJO eh, yo para ser una mina normalita bastante bien estoy no digo un 10 pero ponele un 6 o 7... depende del día, con un poco de arreglo las paso por encima... y además queda re-mal el culo operado, parece que tiene dos naranjas.
Cómo mi amor?. Me estás diciendo que el culo operado no se nota?. Ah mirá vos, así que "LOS HOMBRES NO SE DAN CUENTA SI EL CULO ES OPERADO O NO". Osea que lo único que les importa es que sea un culo, porque si vamos a decir que eso es lo único que importa entonces les darían a todos todos los culos sin importar tamaño, color o sexo. No me pongo de ninguna manera vos me dijiste eso! ah no? no le dan a cualquier cosa? Ah sí mirá vos a Andrea Rincón sí, bueno mirá te voy a decir una sola cosa, y espero que no te lo tomes a mal ni que afecte tu comportamiento, creo que es lo mejor para la relación y para mi caracter y hormonas. Te lo tengo que decir porque es hora de ponerte en el lugar que corresponde....
NO VAMOS A VER MÁS A TINELLI.
Dibujo: correctaeducacion.blogspot.com.ar
Osea, a ver, no es de envidiosa ni nada, pero cualquiera tiene ese cuerpo si tenes la guita como para hacerte electrodos, inyectarte cosas, operarte toda... así yo también estoy diosa... OJO eh, yo para ser una mina normalita bastante bien estoy no digo un 10 pero ponele un 6 o 7... depende del día, con un poco de arreglo las paso por encima... y además queda re-mal el culo operado, parece que tiene dos naranjas.
Cómo mi amor?. Me estás diciendo que el culo operado no se nota?. Ah mirá vos, así que "LOS HOMBRES NO SE DAN CUENTA SI EL CULO ES OPERADO O NO". Osea que lo único que les importa es que sea un culo, porque si vamos a decir que eso es lo único que importa entonces les darían a todos todos los culos sin importar tamaño, color o sexo. No me pongo de ninguna manera vos me dijiste eso! ah no? no le dan a cualquier cosa? Ah sí mirá vos a Andrea Rincón sí, bueno mirá te voy a decir una sola cosa, y espero que no te lo tomes a mal ni que afecte tu comportamiento, creo que es lo mejor para la relación y para mi caracter y hormonas. Te lo tengo que decir porque es hora de ponerte en el lugar que corresponde....
NO VAMOS A VER MÁS A TINELLI.
Dibujo: correctaeducacion.blogspot.com.ar
jueves, 28 de junio de 2012
Divorciadas, evangélicas y vegetarianas.
El domingo fui a ver "Divorciadas, evangélicas y vegetarianas". Un título que te puede encantar o podes odiar. Superé uno de mis grandes prejuicios: ir a Liberarte a ver una obra. No es que sea un teatro feo ni nada, está bien ubicado, pero siempre le tuve cierta "cosa" vaya a saber uno por qué.
Fui y me encontré con una sala bastante mejorada a la que recordaba, hacía bastante frío y había mucho viento que tiró el banner de la obra en cuestión. La gráfica de las chicas no es muy llamativa, es mas bien pobre. Hacer teatro independiente no es hacer teatro pobre, con poca plata pueden hacerse maravillas, pero bueno, voy a criticar la obra.
Me gustó, no me encantó. Se nota que las tres actrices quieren estar en el escenario, se nota pasión por lo que hacen y creo que eso es lo que más rescato de la noche.
La historia cuenta sobre tres mujeres que se encuentran en distintos puntos de su vida, una está por suicidarse al poco tiempo de divorciarse, otra se encuentra violentada por un hombre casado (que resulta ser vegetariano, por eso ella lo es, aunque no le vi mucho sentido a ese dato) en esas relaciones amor-odio que todas conocemos y la otra es acomodadora de un cine, tremendamente evangelista por herencia de su último marido, que murió.
La escenografía es simple y prolija, las transiciones entre escenas están bien logradas acompañadas de canciones "quesabemostodos" de Los Beatles.
Se tocan temas bastante fuertes en la obra, que se dejan pasar con demasiada liviandad. Hay algunas actuaciones lavadas y otras por momentos pasadas de rosca. Destaco la actuación de Florencia Jacoby, tal vez en un papel para lucirse y un poco descuidado en cuanto a estética, fue la que más me gustó y que se me ocurriría para participar de alguna de mis obras.
Milena Llainez y Mariana Tortora, están bien seleccionadas pero mal dirigidas, para mí gusto (aclaro siempre que es cuestión de gustos y no la verdad mismísima). Tal vez un poco débil la primera y un poco exagerada la segunda. La sinopsis de la obra me dice que tiene momentos grotescos, pero en el contexto de un naturalismo evidente, este se convierte en algo caricaturesco.
Estoy hilando fino, más allá de los detalles que pueden gustar o no, es una obra que entretiene y que sobre todo, denota que el grupo quiere actuar sobre todas las cosas. Es muy difícil hacer teatro independiente, MUY. Las aplaudo y aplaudo al director por hacerlo y mantenerlo.
Las chicas al final, piden que recomendemos la obra, nos haya gustado o no. Yo la recomiendo si quieren pasar un rato agradable, viendo pasión por el teatro y para alegrar el fin de un domingo.
Pueden verla los domingos 19:30hs en el Teatro Liberarte., Av. Corrientes 1555, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
*Reservas: 4375-2341. Valor de la entrada: $50.
lunes, 25 de junio de 2012
Nacional y Popular
Durante varios años creí que el mejor pancho de Buenos Aires era el de Gringo Pancho, que tenía algunas combinaciones copadas, como el pancho mexicano o el pancho chileno. Eran de tamaño pequeño, así que había que comerse dos o tres para llenarse.
Nac & Pop le sacó el título de mejor pancho a Gringo Pancho. Está ubicado en lugares estratégicos (cada vez más) y siempre a la salida de algún teatro. Yo hacía función en El Tinglado y a la vuelta (en la esquina de córdoba y bulnes) había uno, lugar obligado al terminar el trabajo.
Atenti muchachas: casi nunca hay banquetas y si hay, no son de lo más cómodas, igualmente es un lugar que se puede ir con tacos y arreglada, seguro algún muchacho las piropeará, pero por sobre todo NO acepten ir a un Nac And Pop (por más bueno que esté) en una primera cita, generalmente son difíciles de comer ya que chorrean, etc... así que pierde un toque el romanticismo, además, en la first date los muchachos tienen que gastar más.
Tienen infinitas variedades, no solo panchos sino también hamburguesas, bondiolitas, lomitos, entre otras. Y los nombres son de lo más ocurrentes al igual que la decoración del lugar. Con el lema "Somos Nac y no Mac" no venden gaseosas importadas y apuestan a lo nacional.
Nosotros pedimos siempre un porteño (todos son salchicha grande y parrillera, a la plancha con panceta y muzarella encima), o un yankie (con cebollitas salteadas con ketchup). También está el criollito, yorugua y gallego.
Hay un montón de sucursales, está abierto las 24hs y es ideal para pasar un buen rato después de laburar, del boliche o cuando necesitas un paty o pancho bajón.
(genera adicción, chicas, ven por qué les digo que NO es para una primera cita?)
sábado, 23 de junio de 2012
Review Sagardi
Dicen que cuando uno la pasa bien se olvida de sacar fotos. Esto me pasó el día de mi cumpleaños, cuando fuímos a Sagardi en San Telmo. La única foto que tengo es la de mi novio comiendo un pintxo, y con esta foto y este post inauguramos la sección reviews de eventos, lugares, productos y demás, porque a mí me gusta mucho criticar.
Todo comenzó en un vuelo New York-Buenos Aires allá por agosto 2011. Un vuelo agotador, atrasado, un avión al que se le rompió el baño y nos hizo esperar unas 4 o 5 horas para volver a Ezeiza. Yo viajaba sola, a mi lado viajaba una chica que no recuerdo el nombre pero era muy simpática. Era de USA pero daba vueltas por todo el mundo porque todos sus familiares estaban repartidos por ahí, aunque ella elegía Argentina para vivir y estudiar. Nos pusimos a hablar en esa espera interminable. En un momento nos hicieron bajar del avión y, teniendo en cuenta que en el avión eramos el 90% argentinos, pueden imaginarse la cantidad de puteadas y quejas que hubo. El aeropuerto de NY (el Kennedy) es genial. Tiene como cuatro terminales distintas que podes recorrer con una especie de subte que va por los aires. Todo muy pro. Pero claro, a las 3:30 de la madrugada, esperando que tu avión salga, en medias y con solo tu equipaje de mano (que consta de una mochila y una mini valija con todo lo sensible que te compraste) es medio imposible recorrer cualquier lugar por más copado que sea. Mcdonals estaba cerrado, solo quedaba un restaurant de esos que mi padre me diría, no, comamos en mcdonals porque acá te rompen el culo. Bueno, no solo me rompieron el culo sino que tuve que fumarme una fila de 40 minutos para que toooodos los argentinos, hambrientos, podamos comprar un wrap o un sandwich de huevo o algo así.
La cosa que a eso de las 4:30 volvimos al avión y seguí hablando con mi compañerita de banco, de muchas cosas, me mostró fotos en su laptop de sus sobrinos y su familia, cuánto le gustaba Buenos Aires y demás. Entre esas cosas que me contó, me dijo que en San Telmo, conocía un lugar llamado Sagardi, que tenía unos pintxos buenísimos, como los posta madrileños. Yo venía de un viaje por Europa, en el cual la mayoría de mi estancia en España me alimenté de pintxos, cañas y tortillas, así que agende el dato para comentarle a mi novio y mostrarle los sabores de algo que creía le iba a encantar.
Le comenté, y me dijo "Ah sí!, ese lugar es re cheto, no me gusta". Lo decía solo por su apariencia, ya que nunca había entrado. En varias oportunidades le dije, vamos dale, vamos dale vamos dale, pero nunca quiso. Hasta que llegada la fecha de mi cumpleaños, le propuse (cofcofobligué) ir a Sagardi para festejarlo.
Fuimos. Un lugar muy sofisticado, con muy buena atención. Apenas llegamos una de las recepcionistas nos explicó como era la metodología del lugar: en la recepción estaba la barra de pintxos (para los que no saben, el pintxo o pincho es unaespeciede canapé con cosas ricas arriba), que era autoservicio, uno se servía los pinchos que quería y cuando pedías la cuenta te contaban cuantos palitos teínías en el plato. En la parte del fondo, era más restaurant, taberna vasca, mucho pescado y cosas así, pero claro, más pesado.
Decidimos quedarnos en los pinchos. Los que estaban en la barra eran fríos: de tortilla, de atún, bacalao, chorizo, jamón crudo. Cada tanto pasaban una bandeja con pinchos calientes: bruschetas, mini hamburguesitas y demás. Todos salen $12 c/u. Nosotros tomamos una pinta de cerveza, pero pueden ir muy bien con vino.
Todos eran una delicia, nos sentamos en una mesa gigante que había además de la barra. Un lugar super relajado y delicioso. Hay que controlarse un toque con la cantidad de pinchos que te comés porque sino ahí si duele, pero tampoco era tanto.
Voy a volver, claro, estoy a solo tres cuadras. Es una joyita del barrio de San Telmo.
Es un lugar ideal para una primera cita, relajado, para picar algo y quedar bien, tiene la luz adecuada para que un maquillaje se luzca y para charlar tranquilos sin la necesidad de tener que estar enfrentados en una mesa tradicional. También es un lugar ideal para hacer "la previa" sin quedar muy lleno.
No era nuestra primera cita, pero la pasamos muy bien, y era mi cumpleaños. Al restaurant todavía no fui, ya les contaré. Sagardi es más que para una ocasión especial, es un lugar para ir de vez en cuando y convertir la rutina en un momento único.
jueves, 21 de junio de 2012
Tengo
Tengo ganas de recopilar cosas que tengo. Cuando pienso que no tengo nada, miro para atrás y veo que sí, algo tengo.
Tengo 23 años. Tengo este blog hace 3 (en distintos lugares). Tengo un carácter de mierda. Tengo una obra estrenada y reestrenada y dando vueltas por ahí. Tengo otra más por estrenar. Tengo otras dos proyectadas. Tengo dolor de garganta. Tengo que tomar un medicamento que es celeste. Tengo un starbucks a dos cuadras de mi casa. Tengo un novio saliendo de anginas. Tengo un novio talentoso. Tengo un novio que juega a un juego de pc de guerra. Tengo una gata chiquitita. Tengo un hermano, también chiquitito. Tengo un papá fan de USA. Tengo una mamá muy mamá. Tengo unos papás jóvenes. Tengo unos kilos de más. Tengo pelos. Tengo ganas de que las cosas se den sin buscarlas. Tengo ganas de buscar algunas cosas. Tengo el esmalte de las uñas de los pies corrido. Tengo una uña que está creciendo después de caída. Tengo algunos celos. Tengo curiosidad por saber todo lo que pasa. Tengo ganas de ver los bailes en bailando por un sueño. Tengo una tienda abajo de mi casa que tiene cosas muy lindas. Tengo unos zapatos por estrenar que me regaló mi suegra. Tengo suegra. Tengo suegro. Tengo cuñados. Tengo primos que no veo. Tengo tíos que tampoco veo. Tengo un abuelo. Tengo un celular que se apaga a cada rato. Tengo un historial con varios celulares rotos. Tengo 1.335 amigos en facebook. Tengo 745 fotos que me etiquetaron. Tengo muchas fotos de viajes. Tengo muchas ganas de estar en New York. Tengo ganas de tener plata para comprarme cosas en New York. Tengo millas en American Airlines. Tengo ganas de viajar con mi novio. Tengo proyectos de pareja por primera vez en mi vida. Tengo varios amigos que veo poco pero los quiero igual. Tengo otros amigos que sí veo mucho. Tengo alumnas mujeres. Tengo amigos artistas. Tengo que volver a actuar. Tengo que dejar de comerme las uñas. Tengo que parar con la comida chatarra. Tengo que tomar la pastilla anticonceptiva. Tengo que estudiar fotografía. Tengo que largar el autoboicot. Tengo que recuperar todo lo que perdí de la compu.
Tengo que escribir más en el blog. Perdón.
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